lunes, 6 de septiembre de 2010

HIJOS QUE MALTRATAN A SUS PROGENITORES

Una de las páginas de la red social Facebook que me gustan es El Rincón Virtual Psi - Violencia, es un espacio que promueve con libertad y respeto a reflexionar sobre este tema; por ello me he dado el permiso de participar digitando mis apreciaciones sobre algunos artículos. Uno que ha llamado mi atención y me invita a hacer esta entrada tiene que ver con noticias como éstas de mi país amigo:

En mi Colombia, éstas noticias no son ajenas:

Al respecto, me llama mucho la atención que si bien se ha de responsabilizar las conductas delictivas / antisociales de los hijos hacia sus progenitores, ésto no explica ni aporta a la comprensión de sus posibles causas, ni a la disminución de ésta forma de violencia.

Que hay evidencias de la influencia genética de los comportamientos violentos, es probable; no tengo la capacidad de contradecir a quienes suponen hacen éstos estudios. Sin embargo, considero que la importancia del afecto es determinante para precipitar / exacerbar conductas como éstas que cada se incrementan en nuestros países.

Predisposición genética (¿?) y todo, pero me pregunto: ¿que tanto hemos sembrado, cómo fueron y cómo son los vínculos con nuestros hijos e hijas, hemos practicado pautas de crianza sanas y adecuadas, y lo más importante hemos amado a nuestros hijos e hijas con ese AMOR de 4 letras sin ambivalencias, culpas y maltratos?

Hay un refrán popular que refiere: "lo que siembras, cosecharás" ; eso no disculpa al maltratador pero si permite una comprensión, ojalá con consciencia y coraje de algunos de éstos múltiples casos, y con ello permitir la PREVENCION y disminución de la violencia en general. ¿De que sirve juzgar con severidad a los hijos e hijas maltratadores de sus padres o madres; sin considerar, que ellos fueron niños inocentes e indefensos entre sus brazos?

La permisimidad y la sobreprotección (maniobra inconsciente que oculta el odio, la culpa o el rechazo) como el maltrato propiamente dicho, provocado por tantos padres y madres desde los primeros años de vida, infancia y adolescencia; cobran en su víctima secuelas a veces incurables que desembocan en la vida adulta, la familia y la sociedad de la que éste menor hará parte.

Parecería lógico que todos los seres humanos amarán a su madre y a su padre, pero desafortunadamente no es así. Como desafortunados son los infantes de no ser amados por sus progenitores.

Quizás porque el AMOR para unos es amoR, para otros Amor, para otros AMor, para otros amOR, para otros aMor, en fin... tantas combinaciones como psicodinamias individuales que de seguro tienen un fondo totalmente vinculativo y afectivo.. (eso creo yo, no lo debes creer tu)

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