martes, 29 de junio de 2010

¿MARIONETAS DE NUESTROS VACIOS?

En ésta sociedad de consumo, las vacaciones no están exentas de convertirse en una manera más de llenar "vacíos" que luego dejan penas, dolores y malestares. La propaganda y la publicidad nos ahoga con sus mejores planes "todo incluido" (transporte, hotel, comida, bebida, cigarros, rumba, playa...en fin.. "todo"); pero antes de meterte en otra "vaca loca" piensa si pagar de más, usar créditos, gastar por gastar aunque tengas el dinero vale la pena; si después de tanta euforia queda el mismo vacío y la desilusión.

No siempre se necesita usar esos super planes para un verdadero descanso. Unas vacaciones con más consciencia implica alejarse de la rutina sin pretender negar las responsabilidades que luego de los días de descanso laborales y de estudio de los hijos vendrán sin remedio. Que bueno preveer y no evadir, negar o escapar temporalmente de esta realidad para luego toparse con ella de golpe y afrontar displaceres que indisponen aún más el bienestar emocional - ya debilitado -.

Creo que el "descanso vacacional" debe implicar ese reencuentro consigo mismo y con la mirada de los que amamos. Que sin afanes podamos dedicarnos el tiempo, las palabras y el acercamiento de los sentidos para expresar lo que sentimos por ellos y que en el día a día a veces se nos escapa expresar como el agua entre los dedos.

¡El espacio puede ser el mismo u otro! Pero la esencia es esa: compartir, expresar, convivir con ellos, al lado de ellos con los ojos abiertos, con la consciencia despierta.

A eso me dispongo por estos días, al encuentro más consciente y permanente con los mios, y con amistades que no se olvidan a pesar del tiempo y están en el corazón.

Sobre el tema de los créditos, les recomiendo éste enlace, en Psicodinámica y Humanismo.

Y debo reconocer que ésta fue una espadita para saludarlos. Mis vacaciones ya empezaron cerca de casa.

Les deleito con éste compartir musical en un "Girón de Cuentos", programa cultural que nos reunió este fin de semana en Girón, Santander, Colombia; a unos 30 minutos de mi residencia.

La sociedad de consumo nos maneja como éstas marionetas y no nos damos cuenta. A veces mirarnos así puede despertarnos del sueño de libertad y democracia en el que vivimos.

Este joven experto talento nos muestra algo de ésta verdad. Yo me lo goce! Y por las risas de mis hijos y de mi esposo, creo que también!!

Matachos de madera movidos por hilos en manos de su experto y "usurero" propietario. El mismo joven Ernesto Aronna se llamaba así durante el show.
Y nosotros ¿matachos de carne y hueso, piel y emociones, sentimientos y cavilaciones, movidos por vacios afectivos y dolores?

Cavilemos en ello. ¿que opinas?

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