
Abrir los ojos y mirar la propia vida, examinar la autoimagen que nos ha gobernado, la estima que ha dirigido nuestras relaciones, y los sentimientos que entrañan nuestras acciones se hace necesario para encontrar las respuestas del por qué y para qué vivimos insatisfechos, furiosos, frustrados e infelices; perdiendo el disfrute y goce del aquí y el ahora, y en el caso de ser padres y madres transmitiendo tal desdicha a nuestra descendencia.
Lo que reprochabamos a nuestros padres y madres, sin pretenderlo lo hacemos con nuestros hijos. Ahora bien, podemos repetir o liberarnos. Liberarnos implica no someternos a los discursos de los contextos que nos han rodeado, si te han dicho que no vales nada, que no sirves para nada... no necesariamente estás condenado/a a vivir desdichado. Si has vivido un trauma doloroso, no necesariamente estás condenado a sumirte en la drogadicción o prostitución, por ejemplo.
¡Tienes la obligación de AMARTE de otra manera! No es fácil, quizás en éste proceso no puedas solo/a, necesites apoyo psicoterapeutico, pero será necesario. Mucho más si eres un padre o una madre, o pronto asumirás esta responsabilidad y obligación de AMAR DE OTRA MANERA.
1 comentario:
uy comadre se lució con este artículo!!!claro que si...EXCELENTE el llamado que haces a tantos seres a nuestro alrededor condenados por su pasado,nunK es tarde.TENEMOS LA OBLIGACIÓN DE AMAR Y AMARNOS DE OTRA MANERA...
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