lunes, 18 de enero de 2010

CORAZON DE MAQUINAS

Algunas personas han dejado a un lado la sensibilidad y  la com-pasión,  convertidos en operarios robotizados y re- productivos gastan la vida trabajando para generar biene$tar donde y con quien se habita; la vida pasa a través de la ventana del auto, del bus o del canal de televisión, enajenados se observa la tristeza  y la tragedia de otro. El dolor se apercibe lejos  y parece que no pudiese nunca tocarnos aunque nos habite en la inconsciencia.
Haití, hoy te lloro, me duelen las almas que han muerto para siempre, me duelen los niños que lloran a la madre que no responde, me duele su gente que se mata por el pan que no tiene, me duele ver el hombre convertido en esclavo de sus desolaciones.
Me duele que mis hijos, mis vecinos no te lloren como deberíamos llorar todos y movilizar si quiera un gemido profundo al Universo; acompañada de un despertar colectivo de consciencia hacia la cuidadanía.
Colombia mía, nos duelen tantas cosas que ya no sentimos, se nos olvida que es mejor vivir y no sobrevivir. 
Espero a partir de hoy en cada artículo crecer junto a ustedes en este espacio virtual, proyección de mis espacios reales tangibles y no tangibles.
Gracias a los que osen acompañarme!
LILIANA CASTRO MORATO
PSICÓLOGA
Contacto: 300 7253852
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