lunes, 4 de noviembre de 2013

"GRACIAS POR TODO"... Violencias Invisibles 2

Sin línea en el tiempo, seguimos cavilando y escribiendo sobre esas violencias en los cuerpos y las psiquis de las mujeres,  con motivo al mes de noviembre, mes de la erradicación de todo tipo de violencia hacia ellas.
 
En la vida y relación de pareja, las mujeres están presas de violencias invisibles, ahora bien lo que escribo no esta sujeto al genero femenino pero  si son más presentes hacia ellas.


Hacer sentir culpable a la mujer de los modos más variados por no desempeñar "correctamente" su rol de esposa, ama de casa o madre; basada en el supuesto de lo que una "buena mujer" "debe hacer"  es causa de muchos mal tratos en las relaciones de pareja.

En estas relaciones, el hombre no se hace cargo de la disfunción familiar, haciendo el papel de víctima inocente y elogiando su rol de proveedor adecuado y responsable de las necesidades de la casa y anulando o subestimando las ocupaciones de la mujer en el hogar y/o fuera de el.

 
 
El hombre se enfurruña, se duele, se aísla haciendo sentir que ella tiene la responsabilidad de su puesta de limites auto justificando su falta de intimidad y la evitación de la misma, la cual puede entenderse como una forma de dominación; que a la vez es una actitud sujeta a sus interiores dinamismos emocionales.

Las mujeres adultas que en su niñez presas de crianzas y una educación patriarcal donde  su papel de agradar, estar bella y agraciada para el otro, ser la "princesa" dulce y dispuesta para el "príncipe azul" son presas fáciles de este modus operandi donde el chantaje o manipulación de las emociones es un caldo de cultivo de violencias y autoagresiones.

Otras mujeres luchan día a día por defender su dignidad pero a pesar de ello, la dependencia emocional no les deja confiar en si mismas y buscar otros caminos sin miedo.

Ellos conscientes o no de sus palabras, hieren y vulneran; un "Gracias por todo" es un ejemplo de cómo se suele hacer sentir al otro como el único responsable de una disfuncionalidad familiar  que sucede sin duda alguna por la falta de pactos entre adultos que tengan claro su deseo interior de compartir vida y familia.

Para finalizar la cavilación de hoy:

Creo que darnos cuenta de las violencias invisibles que rodean la vida de mujeres (como de hombres) es un paso para ver, mas no para erradicar el mal trato. Solo el autoconocimiento, el amor propio y la dignificación de cada ser humano, haciéndose responsable de si y valiente frente a su propia historia podrá sacarlo del circulo de violencias que rodea su vida. Si no pasa esto, salimos simplemente de una para estar en otra. Un círculo que perpetuamos desde nuestra débil y fracturada dignidad. Gracias por seguir mis cavilaciones. 
 
Liliana Castro Morato
Psicóloga en Servicios Profesionales para la Salud Primal  y el Bienestar Humano
 

 
 
 
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