lunes, 18 de noviembre de 2013

CARNE DE RES: Violencias invisibles 6

 
“Estudiemos qué pasa con una niña de 20 años que llega con sus amigas,
 que es dejada por su padre a la buena de Dios.
 Llega vestida con un sobretodo y debajo tiene una minifalda,
 pues a qué está jugando.
Para que ella después de excomulgar pecados con el padre
 diga que la violaron”. 
 
Declaración de Andrés Jaramillo,
propietario del Restaurante Andrés Carne de Res
 posterior al caso de violación sucedido en su establecimiento en Bogotá 
 
País Patriarcal cuyos pensamientos más comunes en metro cuadrado se asemejan a la desafortunada frase puesta a la luz pública del señor Jaramillo y que consideran a la mujer  como la "Eva de la Manzana del huerto del Edén", mujer libidinosa que hacen pecar al inocente Adán ...

...también nos consideran  bellas dispuestas para la bestia, una combinación del paradigma religioso  con las historias de  Walt  Disney  donde la mujer "princesa" se viste para deleitar los ojos de los "caballos" perdón "caballeros", menear seductoramente sus abanicos y sus pestañas para conquistarlos, hacer reverencia a su presencia y disponerse a sus pretensiones.
 
A pesar de lo insertado generacionalmente, nuevas mujeres y nuevas masculinidades despiertan a tan grotesca realidad que ha sumergido hasta la fecha los cuerpos femeninos de todas las edades a los deseos y actuaciones de abusadores que desconocen el  NO como un NO, y pasan por alto la regla del respeto donde NADIE tiene permiso sobre el cuerpo de otro si este no lo desea y así lo autoriza.
 
El comentario de Andrés Jaramillo no ha hecho más que desatar una ola de reflexiones sobre lo que acalla nuestra mente pero gritan nuestras acciones que día a día son noticia nacional de mal tratos, abusos, violaciones y muertes de niños, niñas y mujeres.

Reflexiones que deben pasar a ser actitudes y posturas sinceras de respeto entre los géneros que componen esta sociedad adultocéntrica y herida en su base primal. ¿Acaso si un hombre borracho es abusado, violado y abandonado en un parqueadero por otro/s e incluso por una mujer no sería esto repudiado?

Se abre una cortina de ideas, si fuese lo primero o lo segundo.. ¿denuncia? o ¿silencio?

Para finalizar la cavilación presente y continuar,
 
...creo que darnos cuenta de las violencias invisibles que rodean la vida de mujeres (como de hombres) es un paso para ver, mas no para erradicar el mal trato. Solo el autoconocimiento, el amor propio y la dignificación de cada ser humano, haciéndose responsable de si y valiente frente a su propia historia podrá sacarlo del circulo de violencias que rodea su vida y ayudar a romper el circulo de violencia social que nos atrapa.  Si no pasa esto, salimos simplemente de una para estar en otra. Un círculo que perpetuamos desde nuestra débil y fracturada dignidad. Gracias por seguir mis cavilaciones. 
 
Liliana Castro Morato
Psicóloga en Servicios Profesionales para la Salud Primal  y el Bienestar Humano
 

 
 
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