martes, 1 de febrero de 2011

LOS PSICOLOGOS TAMBIEN TIENEN DEMONIOS

3da edición.

Sin excepción alguna todos los seres humanos estamos presos de algún "demonio" (sombra o dolor interior)  y como humanos, los psicólogos, psicólogas y profesionales inmersos en la salud emocional no estamos inmunes a ellos.
 

La partida de un ser valioso, Amiga y Colega (QEPD), cercana a la historia de mi vida, acercó mis sentimientos, emociones y deseos racionalizados, disociados y reprimidos, ya no negados y ocultos a la consciencia; a esa cerca de púas en donde si me acercó estoy proclive a agredirme o agredir.

 
Si, has leído bien!  Yo también soy presa de mis propios demonios. El hecho que escriba aquí, y quizás ilumine algunas de tus ideas, caminos y acciones; no me ha eximido jamás de no caminar en senderos de oscuridad, en donde la ira, la tristeza, la culpa, el dolor, el miedo se me acerca reaccionando sabia y lucidamente, o presa de sus garras asome en mi la agresividad y el dolor que hace parte de mi historia.

 
Me cuido de ello conociendo la Liliana que habita bajo del Iceberg. Consciente y atenta sin obsesiones ni vainas raras a vivir y disfrutar a los que amo, evitando salpicarlos de mis demonios; procurando sembrar en ellos lo bueno sembrado en mi y lo que No fue sembrado.
 
Se aleja el pasado, el dolor del momento se transforma en un recuerdo que no se olvida, pero que sin duda abre paso a una nueva vida con mayor sentido. Eso no me hace invulnerable, ni la mujer maravilla. Pero si, MAS HUMANA.

A mis colegas, los que presos de sus propios demonios sienten desfallecer o les roban la vida. Los prejuicios de ésta sociedad no nos hacen bien.

Quien ha dicho que los psicólogos deben ser inmunes a ellos, enajenado está. Asi como el sacerdote peca, el carpintero se martilla y el médico se enferma. ¡Somos sencillamente humanos!

Y es esa humanidad consciente y despierta es la que nos permite "ver" el dolor de los demás y "guiar" al propio encuentro con las heridas que yacen ocultas para algunos como la máscara feliz de un corazón triste.

Llorar, gritar, hablar, cantar y emborracharnos del dolor es nuestro necesario derecho! No hay juma eterna y siempre hay un camino: EL AMOR DE SI. Ese que guiará sin duda a otros.

Amiga siento tu partida. QEPD.

La Psicología esta de Luto y mi corazón también.
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