martes, 24 de mayo de 2011

Y LA HISTORIA DE UNA, LA HISTORIA DE MUCHAS!

Del 15 al 21 de mayo se celebró la Semana Mundial por el Parto Respetado. Por primera vez como Fundación Camino Claro y como mujer pude compartir con otras mujeres una vivencia común: nuestros partos - el nacimiento de nuestros hijos e hijas. Sacar del armario todas las emociones y sentimientos vividos en ese momento tan importante de nuestra sexualidad y nuestras vidas!!!

Y, me apresó la tristeza al leer y escuchar las historias de parto, toparme de frente con un país indiferente ante la llegada de los recién nacidos y el maltrato hacia la mujer que "da a luz", con la frialdad emocional de algunos de nuestros profesionales de salud, con la alienación del ser que cree que las cosas asi estan bien y punto. Con la molestia de quienes les conviene hacer procedimientos para cobrar más dinero y con las mentes "ingenuas " de algunas mujeres que están convencidas del engañoso negocio de la salud y creen que parir naturalmente, por ejemplo; les dañaria su vejiga, su matriz, les presupone un paro cardiorespiratorio y hasta un daño severo a su columna vertebral. Entre otras barbaridades escuchadas durante la semana mundial.

Sin duda, parir,  amamantar y criar con apego y respeto, no es conveniente para un sistema en donde el dinero prima sobre el bienestar. Pero por nuestros afanes de productividad y de sobrevivencia no "vemos" la gran telaraña en que se nos envuelve y caemos presos como zombis; y que al pasar algunos años - pocos en verdad- nos devuelve niñas y niños inseguros, trastornados y etiquetados: listos para la industria farmaceútica. ¡Negocio redondo!

Y todo un país hecho trizas, lleno de antisociales y multiples disfuncionalidades. Un país infeliz que se embriaga en el carnaval de cualquier tubérculo y que disocia, niega, evita su dolor emocional pegado a la telenovela de moda que nos exponen los "dueños de la mente/poder", pero que ineludible y penosamente desplaza su rabia y frustración contenida con la infancia ¡Miren las estadísticas de maltrato y abuso sexual! 

Bien lo expone Michel Odent: Para cambiar el mundo hay que cambiar la manera de nacer. Un buen comienzo.  Creo que la maternidad y la paternidad es una decisión que no debemos dejarla al destino. Una decisión que implica darse al otro, al nuevo ser que nos necesitará de cuerpo completo sin negarnos por egocentrismos, logros narcisistas u otras excusas defensivas. Pues tambien es una decisión no tener hijos y hacer lo preciso responsablemente para ello, quienes no quieran dejar de ser "centro" y sufran de "compromisofobia"

Pero en el "pais del sagrado corazón" en donde la cifra de abortos va en aumento y en donde la salud mental está en crisis como el desastre del servicio de salud en general. Falta con-ciencia, humanidad y respeto a la dignidad de quien tiene todo en su ser mamífero para parir sus hijos con grandeza (salvo el 10% que expone la OMS), falta calidez para recibir la fortaleza de cualquier país: sus recién nacidos.

Entre más nos alejemos de lo natural estamos más cerca de la infelicidad, sin embargo al parecer, a eso le llamamos CIVILIZACION.

En medio de tanto pesimismo me alegra que esté en ponencia para debate el PROYECTO DE LEY 021 un paso importante para cambiar la manera de nacer en Colombia.

Y aún lo debaten.

Espero llegue a buen término. Es necesario.
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