martes, 13 de abril de 2010

"LOS HIJOS DE EL"..."LOS HIJOS DE ELLA"..."NUESTROS HIJOS"...

La familia, su concepto y su composición ha cambiado mucho en los últimos años. Hoy se habla de familias reconstituidas refiriéndose a aquella formada por una pareja adulta en la que al menos uno de los cónyuges tiene un hijo de la relación anterior.
En éstas familias podemos encontrar:
-las familias provenientes de un divorcio o separación, en la cual uno de los cónyuges tiene hijos previos.
-las familias provenientes de un divorcio o separación, en la cual los dos cónyuges tienen hijos previos. Uno de los miembros de la pareja pudo estar casado y el otro puede haber tenido un hijo como padre/madre soltera.
-El divorciado/a que tiene hijos y su ex pareja se vuelve a emparejar.
-La viuda o el viudo que se vuelve a emparejar.
Quiero cavilar sobre las familias reconstituidas por separación en donde generalmente la inmadurez emocional y los conflictos internos individuales son uno de los factores que precipitan tales rupturas. En el caso de la viudez, la separación se presenta de forma real y definitiva; y aunque la madurez emocional NO esta relacionada al estado civil, en esta entrada imaginaré que el viudo o viuda logró una sana convivencia con su pareja; pero puede enfrentarse a una nueva familia con aspectos que aquí le conciernen.

La inmadurez emocional genera vinculaciones sentimentales y pasionales tormentosas, dolorosas y traumáticas que finalizan dejando huellas en nuestra mente y corazón. Sin conocernos pretendemos conocer a otros, sin amarnos pretendemos amar a otros, sin dar pretendemos recibir de otros; y ésto genera conflicto, dolor y dificultades en nuestras relaciones.

Por ello, es tan importante iniciar el camino del autoconocimiento y la solidez de una autoestima que nos permita vivir gratamente no esperando que sea el "otro" que nos llene de felicidad. Reconocer lo que nos satisface y nos conduce a la autorealización, compartiendo con el "otro" ésta alegría, SIN renunciar a ella. El o ella también compartirá sus satisfacciones y gozaremos una vida en pareja que nutra y llene de buenos momentos el estar uno al lado del otro.
Sin embargo, esta incompetencia para amar-nos, en ocasiones genera pérdidas y/o separaciones que no solo se graban en un doloroso recuerdo, sino que germinan y se desplazan a hijos e hijas que llevan sin culpa dicha historia emocional. Ahora bien, en ocasiones, sin elaborar y comprender el conflicto interno que nos lleva al fracaso de la relación afectiva; nos involucramos en otra relación, involucrando también a los "hijos propios", y los "hijos del otro", y procreando sin medida y sin consciencia "los hijos de los dos" .
¡Que caos! ¡No has podido solucionar tu conflicto y mira que rollo vives ahora! Probablemente dices: "Los hijos de él son terribles, joden a los mios", "los hijos de ella le pegan a los mios" y proyectas la responsabilidad en los pequeños cuando son los adultos quienes deben detenerse, revisarse individualmente y como pareja.
EL PRINCIPIO. Al terminar una relación lo prudente es darse el tiempo para aceptar, comprender y elaborar la pérdida y la frustración; si hay hijos compartir momentos con ellos es sano, teniendo en cuenta que la ruptura no solo te afecta a ti, sino a ellos. Buscar ayuda psicoterapeutica también es preciso, más si la relación afectó tu autoestima y te sientes desvalorizado/a; si la ira, deseos de venganza y agresión se apoderan de ti por aquello del ego herido y humillado. Establecer una nueva relación en estas condiciones es volver - como dicen - a "iniciar con el pie izquierdo".

DIALOGO CLARO. Establecer una nueva relación cuando se tienen hijos de una relación anterior implica sentarse a dialogar claro sobre las expectativas que se tienen con respecto a la relación y la vinculación con el o los menores hijos que se cobijaran en la nueva familia. El refrán conocido "el que quiere a la gallina, quiere a los pollitos" no siempre es real. El dialogo claro y preciso, iluminará el camino a recorrerse. Lo importante es que el Reflejo del amor y compromiso de pareja alcance y sobrecoja a los hijos de ambos cónyuges.

DEFINIR RESPONSABILIDADES. En las familias convencionales están claras las obligaciones conyugales y parentales, mientras que en las familias reconstituidas éstas no corresponden en exclusiva a la nueva pareja sino que, puede haber otra persona con obligaciones y derechos parentales. Es necesario, definir tales responsabilidades y si es necesario, acudir a instancias judiciales que aseguren y delimiten tales obligaciones en beneficio de la tranquilidad y economía de la nueva familia.
LOS MENORES TAMBIÉN SIENTEN. Cuando un menor vive la separación de sus padres también sufre el dolor emocional que trae la pérdida y en ocasiones, la culpa. Por ello, es indispensable tenerles en cuenta y participarles de las decisiones que se tomen. En las familias reconstituidas los cambios se presentan rápidamente y los niños no están preparados para aceptarlos y adaptarse a las nuevas situaciones. Por ejemplo, Miguel de 3 años había pasado de ser hijo único con una relación estrecha con su madre, a compartirla con su novio, quien fuera su esposo y con su hermanastro de 5 años, mudarse de casa y cambiarse de colegio. Esta continua transición le generó agresividad y bajo aprovechamiento escolar.

INTEGRACION SIN DISCRIMINACION. Roberto Pereira expone en éste documento que en las familias convencionales los miembros pertenecen a un solo sistema familiar (familia nuclear), que tiene unos limites bien definidos, se sabe a quién incluye y a quién excluye; la familia reconstituida tienen un limite impreciso, la condición de miembro no está claramente definida, las fronteras son biológica, legal y geográficamente difusas.

Ante ésto, aludo a la importancia de la madurez emocional para respetar la integridad del niño que involucrado en estas disfuncionalidades lucha por pertenecer, ser reconocido y amado como ser humano. No importa si es hijo de él, de ella o de ambos,debe tener un lugar, ser pertenecido, amado y jamás discriminado.

CUANDO HAY HIJOS MAYORES. No siempre hay respeto ni aceptación por las decisiones de los progenitores que en su libertad de decidir, independientemente de sus equivocaciones, se separan y se alejan de un hogar, para posteriormente constituir una nueva familia. Esta nueva familia reconstituida se merece un espacio sin intervenciones, maquinaciones o venganzas. Es sano guardar las distancias y establecer relaciones de respeto, si las hay, entre los adultos provenientes de las familias de los cónyuges.

OTROS ARTICULOS QUE TE PUEDAN INTERESAR:

sábado, 10 de abril de 2010

NARCISISMO Y OTROS ALIADOS QUE ENDURECEN EL CORAZON

Eran las 5 y 30 de la tarde, esperábamos el llamado del médico en la sala de urgencias de una clínica de nuestra ciudad quien realizara la auscultación a nuestro niño agobiado por fiebre y malestar general. En aquella sala se escuchaban las voces de los familiares que acompañaban a sus enfermos, los quejidos de los adoloridos pacientes en espera del sonido de la puerta y la anhelada voz del médico que nombrara el apellido del paciente; una l a r g a espera para aquellos que no tienen medicina prepagada pues éstos son atendidos en otra sala llamada URGENCIAS VIP.
De pronto, el grito de una señora interrumpió el ténebre silencio.."auxilio mi madre se desplomó, se murió"; la señora ya llevaba hora y media de espera luego de un triage o triaje que la clasificó como urgencia no crítica a pesar de las súplicas de su acompañante. Un médico abrió la puerta, miró y en vez de auxiliarla o minimamente auscultar su cuerpo, ¡cerró la puerta de un totazo! todos atónitos mirábamos, no salía ni una enfermera tan solo el guarda de seguridad se acercó lentamente para verificar lo ocurrido, dos - tres- cuatro minutos laaaargos, hasta que al fin entre gritos y sosollos se acercó un camillero quien ingresó el cuerpo sin fuerzas de la mujer. Al instante ingresé con mi pequeño al consultorio del médico pediatra, al salir con mi hijo de allí, supe que aquella señora había fallecido.
Un ejemplo nada más, de muchos que transitan en nuestro caminar de vida. Hombres, mujeres, profesionales, estudiantes universitarios, jóvenes y viejos que ven en el dolor humano físico o emocional sólo un trabajo u ocupación del que se obtienen ganancias económicas. Estudiamos medicina y/o cualquier ciencia de la salud pero ignoramos el dolor, estudiamos psicología y evadimos la mirada ante la miseria humana, sólo aquel que tenga el carné VIP es atendido dignamente, como si los que suministran tal servicio fueran dignos de tener tal profesión.
Como profesionales, especialistas, doctores, maestros, seres humanos; muchas pero muchas veces perdemos el camino y cerramos la puerta a la sensibilidad, la humanidad, la solidaridad, la compasión, la empatia, la escucha, el servicio, el AMOR; para dar espacio al conocimiento que aliado de una falsa estima nos convierte en seres prepotentes, engreídos, narcisos, omnipotentes en donde sólo el pensar propio es válido, el raciocinio nubla la delicia del sentir y nos aleja "justificadamente" de la fuente del A M O R: DIOS.
Que bueno y saludable sería intentar abrir la ventana. Inicialmente sólo disfrutar del panorama mientras revisamos desde cuándo, cómo nos hemos bloqueado hasta paralizarnos ante la necesidad de amor propia y de otros; ¿porqué lo permitimos? ¿será que es necesario sobrevivir así? ¿no hay otra manera de relacionarnos? ¿a que tememos? ¿de qué nos protegemos?
¿Existe un dolor profundo causado en nuestra psiquis, que como herida fresca, la mente recrea hasta enfermarnos, paralizarnos e impedirnos disfrutar de la convivencia y el amor? ¿Trabajamos y no nos detenemos a mirar al otro como ser humano que no solo vende, compra, necesita un servicio; sino que piensa, siente, vive sus circunstancias y necesita de ti tanto como tu? ¿no solo somos asi en el trabajo sino en nuestro hogar?
Si cavilamos y hacemos consciencia de este pensar y sentir, quizás caminemos rápidamente hacia la puerta y sin titubear seamos parte del panorama que otros miran a través de sus ventanas.
Para lograrlo es importante dejar atrás el narcisismo y el egocentrismo infantil, ese que amigo de los títulos que logramos en el caminar académico, el dinero, el poder, entre otros artificios; impiden que veamos con equidad al otro (incluye los infantes y adolescentes) y respetemos sus ideas y sentimientos; endureciendo el corazón.

Los invito a ver las VIDEOCAVILACIONES de la columna lateral y recuerda:

SOBRE TODA COSA GUARDADA, GUARDA TU CORAZON, PORQUE DE EL MANA LA VIDA. Proverbios 4,23

ANDA O SIENTATE PERO NO VACILES. Proverbio zen.

OTROS ARTICULOS QUE TE PUEDAN INTERESAR:

TE PRESENTO UNA REVOLUCION DIFERENTE

DESHUMANIZACION MEDICA ¿LA CULPA ES DE URIBE? Estoy en contra de los decretos de Emergencia 2010, pero declaro EMERGENCIA HUMANA

DEJAD LA OMNIPOTENCIA A DIOS

miércoles, 7 de abril de 2010

EL PERDON. ¡No es un acto mágico!

Encuentro en la web muchas entradas sobre "La magia del perdón", un título irreal a mi manera de ver, porque esto de perdonar no es un acto mágico de ninguna manera.

Hace algún tiempo, en un programa de televisión conocí la historia de un "farsante profesional" que entre todos sus "papeles" se hizo pasar por sacerdote oficializando así, la boda de una pareja que invirtió mucho dinero en su sueño de contraer matrimonio por el ritual católico. Pasado un tiempo, ya capturado por estafas y otros plagios; el farsante pidió perdón a la pareja que contestó: "Es usted un cínico enfermo, pero si sus disculpas son sinceras debería devolvernos todo el dinero que invertimos en la ceremonia y el festejo para ver si podemos casarnos con un sacerdote de verdad; la rabia y la humillación no la podrá pagar, pero la sofocamos con el amor que sentimos el uno por el otro"

Otra historia relata las acciones de un hombre divorciado luego de la infidelidad de su mujer quién lo abandonó en secreto, tanta era su rabia y su dolor que la despojó de los bienes con falsos movimientos "legales" en la liquidación de bienes conyugales, le disputó la custodia de sus hijos menores y aun logrando ésto, los puso en contra de ella. María buscaba continuamente la oportunidad de ver a sus hijos y en el poco tiempo compartido brindaba su amor de madre. El tiempo permitió que sus hijos estuvieran con ella con libertad. Mientras aquel hombre vive solo y acongojado.

Para finalizar las ilustraciones, Pedro fue un progenitor irresponsable que jamás colaboró en el sustento ni el cuidado de su hijo durante 25 años, éste fue criado por su madre y su esposo quienes brindaron todo lo necesario para que el joven se convirtiera en una persona especial con vocación y ocupación de Médico. Ahora Pedro le busca suplicando perdón y solicitándole le reconozca como padre. El joven médico considera que ya tiene un padre y que no debe preocuparse ahora por él. Le abraza y le expresa que si en algo él puede ayudarle con mucho gusto lo hará.

José Luis Cano expone en éste enlace, que cuando alguien nos daña experimentamos dos cosas. 1) rabia o, necesidad biológica de devolver el golpe; y 2) humillación o herida en nuestro narcisismo. La primera es relativamente breve y fácil de administrar. Podemos descargarla, reprimirla, desviarla o disfrazarla en función de su magnitud y las circunstancias. La segunda en cambio, es dificilmente controlada porque depende directamente de nuestra madurez emocional. Cuanto más infantiles somos más grandes y duraderos suelen ser nuestros rencores, odios y deseos de venganza. Perdonar entonces es, renunciar a nuestro deseo de devolver el daño. Por tanto, si deseamos perdonar de un modo genuino, es decir, sin fingimientos conscientes o inconscientes, necesitamos descargar nuestra ira de algún modo legítimo - es decir, sin hacer daño a nadie - y reducir, por maduración nuestro narcisismo.

Comparto ésta opinión sobre cómo se llega al perdón genuino, es imposible perdonar sin hacer la catarsis de los sentimientos de rabia, dolor y humillación a la que se ha expuesto. Ahora bien, hacerlo legítimamente implicaría a mi modo de ver, expresarlo sin atacar la humanidad del otro. En Colombia diariamente se cometen crímenes pasionales y de otra índole, motivados por la descarga de la ira violenta frente al agresor o más cruelmente, sobre víctimas inocentes quien sufren por los errores y afrentas de terceros.

En la primera historia expuesta anteriormente, vemos como la pareja inicia su dialogo con el "farsante agresor" expresando abiertamente su ira hacia él, aspecto que no fue propicio ni buscado por los protagonistas de las otras dos historias. Reprimir, evadir la confrontación con el ofensor o evitar el encuentro de "acercamiento" de las partes, genera en muchas ocasiones una mayor carga emocional que no favorece el perdón ni los afectos. Por el contrario, se incrementa el dolor y la fantasía de venganza que como ilustra el caso de divorcio se desplazó por muchos años sobre niños inocentes que fueron maltratados inconscientemente por su padre.

Madurar emocionalmente, implica una re-creación de afecto hacia sí mismo, disfrutando de la vida y sus oportunidades para ser más gratos y felices. La pareja de esposos expresan ahogar la humillación con los momentos de amor vividos quizás en su luna de miel y otros antes de saberse engañados en su buena fe. María no respondió a las agresiones de su ex marido, sino sabiamente decidida y dedicada a saborear los pocos momentos con sus hijos sembró amor en ellos quien hoy libremente la acompañan. Y el joven médico cimentó su autoestima en el hogar dado por su madre, aceptando el afecto de un padre no biológico, lo que en consecuencia permitió que el odio y el resentimiento no se apoderarán de su mente y su corazón y trabajando un anhelado proyecto de vida.

Ahora, hay un ingrediente que me parece importante. El perdón viene derivado - ligado al amor propio que se desplaza al otro. No siempre de manera tan "desinteresada y desprendida", refiriéndome con ello sobre la importancia que en algunos casos brinda tener la clara y decidida intención de reparar o solicitar el derecho de ser reparado. En éste punto, el concepto que brinda el artículo 8 del marco legal de la Ley de Justicia y Paz en Colombia me parece propio. Reparación es restitución, indemnización, rehabilitación, satisfacción y garantías de NO repetición. ¡Pudiera éste cumplirse en lo colectivo y lo particular!

La interdisciplinareidad permite que ésto sea posible. Es viable y sano para las partes en conflicto, finalizar con cualquier rencilla, cisaña que permita germinar los odios y las venganzas. Un beso, un ramo de flores, una serenata, una tarjeta con lindas y tiernas palabras, una canción estilo Vicente Fernandez no son garantía de sinceridad y genuino arrepentimiento. La solicitud de la pareja al llamado "cínico farsante" me parece parte consecuente y lógica del que pide perdón y quiere recibirlo; así mismo restituye en parte las costas de la humillación causada en tal ejemplo.

Ahora bien, desde mi punto de vista ésto no tiene nada que ver con la madurez emocional. Y es libre decisión solicitarlo del que ostenta tal derecho ante la Ley. Lo sería entonces, para María si pudiera demostrar las manipulaciones económicas de su exmarido en el proceso legal de separación de bienes, obviamente, delegando ésto a un profesional de tal ciencia, y NO asumiéndolo a su carga personal y emocional, como una forma de seguir cargando con el pesado yugo del rencor y el resentimiento.

Los psicólogos conciben la madurez emocional como esa capacidad de dar y recibir, asumir responsabilidades, adaptarse, sinónimo de salud. Los creyentes, escudriñadores de las sagradas escrituras, saben del "precio" que pagó Jesús como única vía de acceder el perdón del Padre. Un viacrucis de mucho dolor y sacrificio, para que hoy se fuera perdonado por Gracia, amor y aceptación genuina de Jesús sin ningún sacrificio, ofrenda o penitencia. Pero aún con ésta accesibilidad, eso de ser c r i s t i a n o con todas sus letras es una lucha constante con nuestra humanidad narcisista y egoísta. Aspectos que deben madurarse para acceder espontánea y genuinamente al perdón, asi como para brindarlo a otros.
No todos poseemos tal madurez emocional y espiritual. La autoestima golpeada y herida suele defenderse de múltiples formas. Por ello, es importante re descubrirla y alimentarla con vinculaciones más sanas y afectuosas que nos nutran hasta convencernos y creer genuinamente de nuestro valor. El Joven médico tuvo esa oportunidad en su hogar, por lo que el encuentro con su progenitor no fue una batalla de reclamos y demandas. Aún llegando éste a pedir perdón con las manos vacías. ¡No es fácil! ¡no es un acto mágico! Es todo un proceso de amor y valía propia.
¿Que opinas tú?

domingo, 4 de abril de 2010

NIDO DE AMOR. Artículo 9. LA MADRE SOLTERA

Nido de amor (1 al 8) ha pretendido fomentar el interés por la recuperación de la autoestima a partir del autoconocimiento. Autoestima casi siempre menoscavada por las vinculaciones tempranas significativas que de alguna manera han enfermado la percepción de la vida y como nos enfrentamos día a día a ella. Hemos desarrollado como ésta "célula" importante de nuestra salud mental permite sentirnos gratos, amables y felices con nosotros mismos y los demás. Lo s e n s a t o que sería sanarla antes de concebir y criar un hijo para no trasmitir inconscientemente todas nuestras neurosis y conflictos afectando el bienestar y percepción grata de la vida en otro ser inocente.

Este post desea detenerse en la madre que sola inicia su camino hacia la maternidad, el cuidado y crianza de un hijo. Ser madre soltera hoy, no es una vergüenza ni un pecado. Es una circunstancia que algunas veces se elige por ejemplo: fecundación in vitro, búsqueda sexual con fines procreativos por no quedarse sola y vivir la experiencia maternal, decidir separarse de la pareja por disfuncionalidad.

Otras veces no se elige, como los casos a partir de una pérdida (muerte del progenitor) y un abandono o rechazo de la pareja.

En cada situación se ameritaría el apoyo psicoterapeutico necesario para dilucidar y resolver los conflictos subyacentes a cada particularidad. Pues como hemos anotado, todos estos conflictos y neurosis afectarán la función maternal y en especial la vinculación con el infante. Por ejemplo y sin generalizar: las mujeres que optan por la inseminación artificial con frecuencia inconscientemente repudian al hombre, las que no acceden a una relación de pareja tendrán conflictos en sus vinculaciones que desplazaran a la crianza del menor, las viudas sumaran a su maternidad el duelo y la depresión de la pérdida, y las mujeres abandonadas sumarán sus deseos de venganza y sentimientos de ira.

RETOS PARA UNA MADRE SOLA

Cuando se recibe a un recién nacido y se vive en pareja, cada miembro proporciona una parte necesaria de la energía afectiva que el otro necesita para alimentar la demanda del bebé, a través del amor que se brindan el uno al otro. La pareja es en sí, un apoyo, una fuente de energía emocional en el ideal de los casos. El primer reto entonces, es que la madre sola funcionará únicamente con la energía afectiva que ella producirá, esto desgasta y conduce a la fatiga y a la depresión. El nacimiento del bebé generá cambios en el estado anímico de la mujer, y considero que una madre sola tiene mayor probabilidad -si no ha sido su elección estar así- que genere tristeza postparto y/o depresión postparto que repercute en la vinculación con el recién nacido y el disfrute inicial de su maternidad.

La depresión y la ira contenida - rabia interna no liberada hacia el objeto real de su agresión- puede manifestarse en éstos primeros días donde la frustración, la ansiedad, la agresión reprimida, deseos de venganza, etc. se convierten en una mezcla explosiva que se conjugan con la tarea más sublime pero también inicialmente dolorosa como es la LACTANCIA MATERNA. Algunas madres solas experimentan rechazo y odio hacia su bebé, quien le recuerda inconscientemente al progenitor que las abandonó o rechazó. Y el llanto del bebé generá una sensación de culpa que termina por desestabilizar a la madre que enfrenta sola ésta situación.

La madre sola deberá por ello antes del nacimiento de su hijo, buscar el apoyo psicoterapeutico necesario; asi como, buscar fuentes alternativas de energía emocional. En algunos casos, estar acompañada de sus seres queridos hace bien.

Otro reto que enfrenta es asumir roles de padre y madre, roles de definida y similar importancia que se conjugan con el crecimiento del bebé. La voz masculina, asi como la imagen paterna y la vinculación afectiva del hombre con el bebé es ciertamente diferente, y aporta en tal medida a la formación de la identidad sexual, establecimiento de límites y otros aspectos, que sin duda valientemente la madre sola se esforzará por cumplir. No obstante, muchas veces esto es díficil y en ocasiones imposible.

Otro reto es asumir y elaborar la culpa y la agresión, que en la mayoría de los casos se transforma por sobreprotección y la compensación material de brindar al pequeño un exceso de objetos materiales dentro, o peor fuera de las posibilidades economicas. La sobreprotección y la permisividad no permitirán la construcción de un carácter saludable en el infante.

Algunas madres solas tienden inconscientemente a reemplazar el afecto, el contacto y la sexualidad de la relación de pareja ausente, usando al bebé (varón). Duermen con el niño, algunas veces hasta la adolescencia, donde es el muchacho quien se "sacude" de su asfixiante madre. Este es un reto importante que debe asumir la madre. Que debería en el mejor de los casos rehacer su vida con un hombre que no sólo la ame y la respete, sino que además favorezca al menor, pues una mujer satisfecha sentimental y sexualmente tendrá menos carga emocional y más energía afectiva para brindar al niño. Con las niñas, frecuentemente la relación madre e hija se matiza de gran rivalidad.

Considero que una madre sola que ahogue a la mujer que yace en ella, termina explotando como una "olla de presión mal tapada" y no precisamente en promiscuidad sexual, sino en agresiones y violencias contra la humanidad del pequeño que nada tiene que ver con sus represiones, pero casi siempre es culpabilizado por ello.

Así tambien, la madre sola deberá separar la imagen del progenitor que muchas veces ha sido satanizada para aliviar el dolor que genera la pérdida o el abandono, de la de su hijo/a; para no caer en la agresión y el deterioro de la autoestima del infante, evitando asi, frases como: "eres igual a tu padre", " a mi no salió asi", "malo o mala como él", etc.

La cosas se complican cuando la madre sola agobiada por toda clase de presiones y compromisos especialmente económicos se convierte en un "amargo limón" que se relaciona de forma seca y autoritaria con su menor. Si trabaja y peor aún, no por vocación, sino por necesidad; su tiempo libre probablemente no será grato pues se aturdirá cumpliendo con su obligación de madre cuando su deseo sería por ejemplo, dormir, descansar y recuperar fuerzas.

Muchos retos me queden por fuera en cada particularidad de madresolterismo. Lo cierto para mi opinión, es que ser madre sola es una ardúa tarea, algunas valientes lo logran para ellas mi admiración... ¡si las costas emocionales para ellas y sus hijos no fueron tan altas!

Otras que siendo madres solas se han permitido volver amar y ser amadas, tendrán con quien compartir las diversas experiencias que da el cuidado y crianza de los hijos. BENDICIONES PARA TODAS.

sábado, 3 de abril de 2010

LA CERTEZA DEL AMOR. Pilar fundamental de la Salud Mental.

Es cruel no sentirse sostenido, aceptado y pertenecido en el seno del hogar. Ese lugar primero, donde se espera amor incondicional.

Un niño pregunta a su madre ¿me quieres? buscando en su respuesta el SI que no encuentra en las miradas, palabras y acciones que diariamente le señalan, le reprochan, le castigan, le hacen sentir que es "malo" como los desaciertos que comete, errores propios de la inexperiencia infantil que no logran cautivar y enamorar a su cuidador-a sino que vuelcan sobre su alma el peso y la carga de la frustración de un ser que para él es todo pero para éste no tanto.

Una cavilación corta sobre la importancia del afecto sincero y coherente que debe transmitir una madre, un padre, un cuidador primal a todo pequeño crío.
El amor fluye de la comprensión de los propios traumas y sufrimientos; éstos que cargamos de la historia de la niñez, de la calidad y calidez de las vinculaciones afectivas primales y las experiencias de buen o mal trato que sin el preciso reconocimiento y aceptación, transmitimos a nuestra descendencia.

La salud mental está cimentada en ésta certeza de ser respetados y amados  CON nuestras equivocaciones, desaciertos y defectos.

Esta certeza es el sostén, la confianza de tener un refugio seguro y cálido donde asirse para no caer en el dolor que producen ciertas vicisitudes de la vida.

Si el niño o la niña no siente en su cuidador primal la certeza de su amor; es proclive a presentarse inadecuadamente ante tus ojos y frente a los demás buscando la añorada respuesta o la honestidad de su sentir frente a él. Conductas disruptivas o disociales como la agresividad, oposición, mentiras, robos, bajo aprovechamiento escolar, en fin; comportamientos o actitudes que gritan un S.O.S: hay algo que resolver!!! Una solución que está casi siempre en los adultos, no en los niños y niñas.

Aún así, la sociedad adultocéntrica se atreve a responsabilizar y castigar a los niños, sin asumir lo correspondiente para resolver aquello que está inherente al tejido vincular que se desarrolló con ellos aún desde el útero.


No basta satisfacer necesidades básicas de alimentación, vestido y educación para cumplir con el rol de padres y madres; no basta trabajar mucho para darles de "todo" cuando no estamos presentes ni sincronizados con ellos. Cuando excluimos la atención debida y necesaria para cultivar la salud mental del niño-a  que será en corto tiempo adolescente y luego, adulto.


Es imposible equilibrar la vida emocional de los niños y niñas, sin que sus progenitores o cuidadores no lo hayan hecho PRIMERO.


Atender al niño-a reprimido, castigado, alienado, pisoteado, rechazado, abandonado que habita a papá o mamá es fundamental...Atender los propios dolores y traumas es necesario para conectar con la decisión PARental.

DE TEN TE, busca la ayuda necesaria para poder decir a tu cría ¡¡¡ TE AMO!!! y transmitirlo coherentemente en la cotidianidad. Porque no solo crecen los hijos a nuestro lado, los padres y madres también crecemos junto a ellos.

Psic. Liliana Castro Morato
https://www.facebook.com/psiclilianacastromorato/
Contacto: 300 725 3852 Bucaramanga