martes, 5 de marzo de 2013

MUJER FENIX: Dedicado a Janeth Ivimas

Este post ha sido construido a pedazos y no por falta de deseo, sino por que amerita detenerme un poco en un cercano momento de mi historia que si bien ahora considero me brindó nuevas miradas y forjó nuevos caminos, en su momento me causó mucha tristeza y dolor.
 
He pensado mucho en ti Janeth Ivimas en lo que estás viviendo, momentos que remueven la sombra y estremecen el alma; momentos que nos recuerdan lo finito que somos pero también nos hace encontrar la valentía y el coraje que tenemos dentro para renacer.
 
Comparto contigo especialmente un trozo de mi vida:
 
Luego de mi último embarazo no solo cargaba un precioso bebé  en brazos "mi resplandor" sino muchos kilos de más que luego de 3 meses del nacimiento de mi hijo y al inclinarme para tomarlo de la cama me costaron la pierna derecha de manera inesperada.
 
Mi rotula derecha cedió y subitamente caí al piso con "mi resplandor" en brazos, sin consciencia inicial de lo que me acontecía intenté levantarme sin éxito, revisaba mi bebé llorando de susto y traté de calmarlo, y por último vi mi pierna deformada bajo el legis de color negro que traia puesto.
 
Sola pues mi esposo se hallaba jugando con los niños en el parque, empece a llamar y luego a gritar con angustia. "Resplandor" no sabía que acontecia y solo atine a sacar mi teta para amamantarle y calmarlo mientras del otro lado un vecino del lugar me preguntaba ¿señora que le ha pasado?
 
Su auxilio fue rápido y en pocos minutos estaba rodeada de mi familia. Tomaron a mi bebé y llamaron a la ambulancia. Resumo que una maniobra mecánica de los paramédicos con mucho  dolor incluyeron mis huesos deformes. Sin entender mucho entré y salí de la clinica vendada y caminando. Era de noche... Ahora me parece increible.
 
En la madrugada al responder a la demanda para amamantar de mi hijo y al bajar la pierna de mi cama: Susto!!! Otra vez he sentido cómo mi pierna desencajaba, otra vez para la clinica y de allí sin más que una radiografía salí enyesada.
 
Enyesada y angustiada por mi bebé estaba. La historia de mi maternidad y mi empoderamiento natural ya no aceptaba ninguna separación. Irritable, incomoda, impedida, enmuletada y en pleno puerperio, amamantando tuve dos meses con un yeso que no respondia mis preguntas ni mis sensaciones pues bajo él sentía que aun la pierna se desencajaba!!!
 
 
Los médicos no creían y mi esposo me miraba, su paciencia y cariño me acompañaban. Pero mi humor cada día se ponia espeso. Solo el oasis de la fusión con mi bebé orientaba mi sentido en ese momento.
 
Tras la insistencia de expresar que algo estaba mal y que ese yeso no estaba haciendo nada, desestimando la opinión del profesional que me asistía fuimos a ver a otro profesional luego de dos meses!!
 
Mi sensación tenía una explicación. La resonancia mostró como todos los músculos estaban ilustrativamente "sueltos", "encojidos hacia la cadera derecha", mi pierna habia perdido dos meses de real recuperación... iría a cirujia y reconstrucción total: cuadriceps, tendones, injerto, meniscos, ligamentos..... ay no lo podria creer!! y mi bebé ya de 5 meses, amamantado más no porteado por mi.... Todo lo hacia amorosamente mi esposo, cuidador y comprometido con su rol... pero yo en una incapacidad interior, de mirada finita y llena de frustración.
 
Benditas Madres de Leche
 
Recuerdo que para la operación y dado la cantidad de morfina administrada, mi hermana fue mamá de leche de mi hijo. Los que me rodearon en ese momento sostuvieron mis 3 hijos.... y para resumir,  fueron un poco más de 15 meses de recuperación que trajeron a mi vida nuevas miradas,  nuevos encuentros, nuevas decisiones, nuevos caminos.
 
Quizás Querida Janeth y esto fue en mi caso, la oportunidad para detenerme en serio, tomar decisiones, replantear caminos. Vamos tan  hiperactivas en la vida que momentos tan tristes y dolorosos como éstos nos permiten aquietar e intimar con nosotras mismas.
 
En ese tiempo escribí más, leí más, se gestaron ideas y se gestaron proyectos que luego nacieron. Aprendí a contemplar y deleitarme en la quietud y no en el movimiento. Desaprendí otras tantas cosas que se adhieren en los afanes de la vida...
 
Todo pasa querida amiga y tu tienes los recursos.
 
No se puede negar la tristeza de los días y la ansiedad de no vernos activas y respondiendo a nuestros críos como lo hacemos cotidianamente.
 
Pero mira, en mi caso se forjaron vinculos mucho más especiales con papá, abuelas, tías;  se cultivó un sentimiento de amor solidario en el corazón de mis  hijos, se aprendió a disfrutar el recibir como el dar y el egocentrismo se tomo su tiempo para repensarse.
 
Este día internacional de la Mujer nos trae maravillosos retos y luchas. Las luchas interiores y el empoderamiento de las emociones. Todo fluye... y tu fluirás aguerrida y valiente.
 
 
Todas las mujeres tenemos ese bello don de renacer.
  Te abrazo, Liliana.

lunes, 4 de marzo de 2013

AFECTIVIDAD Y SEXUALIDAD: ESE AMOR REAL QUE NOS CURA

El boom de los amores, amistades virtuales y las redes sociales nos muestran entre otros elementos, lo solos que estamos todos y todas. Los solos que están nuestros hijos e hijas, lo sola que está la Madre Tierra, etc. Y con ello no quiero satanizar la web y sus recursos. Yo la uso cotidianamente y por ello cavilo, me escribo y les comparto este post.
 
Lo virtual no puede reemplazar lo real.
 
Y este es el punto central, si bien para efectos laborales y comerciales,  para efectos de estar en contacto y comunicación con quienes están a la distancia la web y su vías son un muy buen medio. Seria preciso evaluar la calidad y también la cantidad de vínculos reales establecidos con los más cercanos.
 
El miedo a intimar, la incapacidad de darse a otro, la desbalanza entre el goce de dar y recibir nos plantea toda una situación emocional que se incuba desde el propio nacimiento. La depersonalización y deshumanización de las relaciones más tempranas que contrasta con las neurosis, psicosis, trastornos sexuales, relaciones violentas, depresiones y el aumento de amistades virtuales que en definitiva es una muestra del desamparo emocional en que vivimos.
 
Estar conectado como paliativo a nuestras angustias más profundas y tempranas. Evitando el dolor emocional que inunda el sentirse no amado.

http://saludprimalybienesta.wix.com/servicios
 
 Abordar la afectividad y la sexualidad humana hace evidente cómo estamos por dentro.
 
Es en ella: la reciprocidad de los afectos, la dinámica del placer y el sentido de la vida; donde está la  "cura" de toda ansiedad y sus síntomas. Pero para ello, deben ser reales y no virtuales.
 
Consigo mismo/a, con la pareja, con los hijos e hijas, con el otro que está cerca.
 
Ese es el amor que nos cura: el real (seguro, confiado, imperfecto pero dispuesto en el aquí y ahora).

Para ello... hay que "ver" cómo estamos, hay que desconectarse y hallarse. Hay que redescubrirse y vincularse... Todo un proceso....

jueves, 28 de febrero de 2013

A MI NIÑA

"Me siento viva gracias a que llevo dentro una niña curiosa que brinca y lee el mundo constantemente;
 
a pesar de mi cuerpo ya pesado por el desdén de algunos tiempos, mi alma infantil permanece dentro y se descubre hiperactiva delante de mi.
 
A esa niña siempre le agradezco el levantarme llena de optimismo.

La cuido día a día desde nuestro re-encuentro, leyéndole un cuento de la colección. Aquella que he hice pensando  en mis hijos, ahora creo que también en mi.
 
Escucho sus espontáneas necesidades para dedicar un tiempo consciente a ellas. Ahora quiere volver a bailar y trabajo en su deseo.
 
A pesar del ruido acumulado por los años, ahora logro escucharle más atentamente conciliando sus demandas, mis pendientes con la realidad adulta que he asumido, más lejos de cargas y deberes,  con su compañia todo se ilumina de gozo y placer. 
 
Ella jamás escucho los presagios de vecinas  y  las miradas de los incrédulos. Sostenida en la mirada amorosa de la abuela Cande y reflexiva ante el esfuerzo de mamá, leía los libros que le tocaba y se deleitaba con los libros que le gustaban...
 
De piernas largas y juguetona no hubo hazaña que no logrará, trepó árboles con sus amigas como unas verdaderas "Angeles de charlie", patinaba pendientes empinadas, exploraba fincas, se burlaba de los mitos en semana santa y se enfermaba en los días de misa cuando por su estatura tenía que cargar estatuas...

Rebelde natural, argumentativa con papá y mamá, discutía e imponía sin tener "edad"; no hubo diagnóstico en aquel tiempo pues ni al odontólogo facilmente me podían llevar.

La lectura y la escritura fueron complices constantes de que jamás se ahogará ni fuera totalmente apresada.    
 
Gracias mi niña por acompañarme aún luego de los años, hago una oda de amor hacia ti. Ahora que te escucho con más claridad me enseñas a vivir  y no a sobrevivir.."

martes, 19 de febrero de 2013

OCUPACION: MADRE

2da edición.

Ser madre, más allá de la idealización de ser mujer por ello; cosa que es equívoca, pues las mujeres -como los hombres - parimos diversos frutos en diversos escenarios de la vida debe ser una elección consciente y clara para que como cualquier ocupación no sea una carga pesada sino una entrega consciente y el compartir deseado para la cotidianidad irreversible de la vida.
Y me detengo en el término usado "cotidianidad irreversible de la vida" pues en otras ocupaciones es posible decidir dejar de ser y transitar a otro escenario laboral. La empresa logrará reemplazarte sin males ni remedios.  Pero al decidir ser madre - y padre - no hay marcha atrás, la huella dejada en el otro ser es imborrable. En esta "empresa" podrá haber otro cuidador, aún más competente que tu, u otros se sumarán al sello de bienestar o malestar que apresará la vida de otro ser humano: tu hijo/a.   
Sagrada Familia. Obra de Miguel Ángel Guerra López.
Por tanto, lejos de haber convertido a la maternidad en algo "sagrado" para con ello someter, dominar y alienar a las mujeres como al parecer entienden algunos grupos feministas. Considero que se le ha dado a la maternidad  el "peso como carga" más no los argumentos naturales, sexuales,  intransferibles de gozo, bien estar, placer, sentido para la mujer y en consecuencia para los hijos e hijas que nacen y se crian en medio de faldas (y pantalones), y en consecuencia para el beneficio de toda una sociedad.
Ha sido la maternidad entonces, un As poderoso del patriarcado mismo, que la ha tenido de obstáculo y de involución.
Si bien es cierto, como expuse al principio de este post y en mi anterior cavilación, las mujeres - como los hombres - podemos "dar a luz" muchos y diversos frutos; la elección y decisión consciente y clara de parir hijos e hijas conlleva un precio especial: pasar del egocentrismo propio de la etapa infantil a la posibilidad madura de compartir con el otro - en este caso los hijos e hijas - de la cosecha y el bienestar adquirido en los años de crecimiento.
Que precioso se lee y cuán díficil es hacer esto realidad. Pues la cotidianidad esta llena de historias de mujeres -y hombres- que se hicieron madres y padres sin saber los costos de esta ocupación.
Con el egocentrismo infantil a cuestas  "toco" parir con trauma y dolor, amamantar y trasnochar, dejar de hacer lo que llenaba días y noches, dividir lo propio con alguien que por deber y moral habría que hacerlo. Además seguir trabajando y no dejar de "ser" la profesional que con el esfuerzo y los logros de las feministas de la generación de Florence Thomas y  de la propia madre se levantó con títulos y menciones. Pero rodeadas del mismo machismo cultivado en las crianzas de las mujeres  mismas que han privilegiado a los varones de ausentarse en tareas domésticas y el cuidado de los pequeños y que espera el cuerpo "perfecto" de la mujer con todos sus servicios. Además de ello, sin políticas públicas contundentes que rodeen las condiciones exclusivas de ser mujeres.  
La "todera" perfecta y además sexy


De esta manera con rabias y frustraciones internas, sueños truncados y una constante invasión y manipulación ambiental de ideales de belleza, felicidad y calidad de vida;  la maternidad se convierte en la peor ocupación del mundo, la más pesada, aquella que "quita y quita" ...pues, los hijos e hijas que has parido y criado cada día "aburridos" te exigen más cosas materiales que terminan por desgastar tu economía como tus ganas de vivir:  un circulo de padres y madres - hijos e hijas patriarcales- pariendo y criando más seres humanos patriarcales para este mundo preso  del capitalismo y el consumismo desmedido. ¡Que buen negocio!
No es cualquier precio. Es un alto precio y no hay egocentrismo que aguante. Solo la luz del autoconocimiento nos puede hacer libres de esta elección pesada para hacerla, si es nuestro deseo, en una entrega gozosa y consciente. 
Bajo esta mirada entiendo la maternidad como una involución y no solo para la mujer sino para todos como sociedad.  Pues esta apresa a los niños y niñas que somos todos de desamparo y desatención desde su nacimiento. Una involución que cimenta la estructura patriarcal y nos convierte en sus mejores clientes de por vida.
Pasar de la maternidad ( y la paternidad)  como destino y carga, a una Maternidad (Paternidad)  como elección gozosa  y entrega consciente es el gran reto que creo debe ser el empeño y tema prioritario de la educación sexual.
Lejos de satanizar y desnaturalizar estos roles imprescindibles, núcleo del malestar o bienestar humano.  Debemos como colectivo en las diferentes áreas de acción de formación: familia, escuela, contexto formativo preparar a niños, niñas y adolescentes para tomar esta decisión fundamental: ser padres, madres o no.
Restaurar las vinculaciones afectivas teñidas de patriarcado desde el parto, el nacimiento, la crianza y la educación debe ser un eje prioritario de todos en todos los escenarios.  Desde este punto podemos detener la involución con todos sus matizes y reflejos. Pues no hay ninguna ocupación ni rol más poderoso para transformar la sociedad, que la OCUPACION DE SER MADRE Y PADRE CON CONSCIENCIA.




LILIANA CASTRO MORATO
Psicología y Educación desde lo Perinatal
Consultoría, Proyectos, Acciones, Educación.
Móvil/Whatsapp: 3165430801
Bucaramanga, Colombia 

jueves, 14 de febrero de 2013

EL PRECIO DE SER PADRE O MADRE ES DEJAR DE SER EGOCENTRICOS

He leído con calma varias veces el artículo de Florence Thomas publicado por El Tiempo. Com y que ella titula: ¿La maternidad a cualquier precio? y presa de mi derecho a exponer ideas a nombre propio, pues no podría generalizar mi sentir como mujer al de todas como al parecer toman voces las feministas, me dispongo a organizar la cavilación que me apresa luego de tal lectura resaltando frases en negrilla de la producción de Florence Thomas en el artículo mencionado:
 
La maternidad no define la feminidad y mostrar ello, debe ser un tema prioritario de educación sexual. Una afirmación tan patriarcal como lo que supuestamente pretenden revocar las feministas de vieja data, pues precisamente la educación sexual promotora de derechos sexuales y reproductivos debe informar para que libre, consciente y autónomamente cada mujer (y hombre) decida sobre su cuerpo.
 
Y es la maternidad (como la paternidad) parte de la sexualidad femenina ( y masculina) que libre, gozosa y autónoma abre camino en seres humanos bien informados y empoderados lejos de matices polarizados de un lado u otro.
 
Aceptando úteros y falos con el placer que ellos producen y en su funcionalidad completa si así se quiere, con mayor consciencia y sin idealismos como repetidamente he escrito en este blog.
 
Y es que hay mujeres que se gozan como madres  y eso es una elección que no puede ser tampoco teñida  de ataques feministas ni puede ser ocultado ni negado. Otras no desean serlo, viva la libertad! 
 
Y no es cosa de ser "buenas madres" que debiera llenarnos de orgullo si gestamos, parimos y criamos un mundo más equitativo.

Es cosa de ser libres: informarse, empoderarse, repensarse, elegir y vivir la sexualidad que incluye en las mujeres que así lo desean, ser madres en plenitud y sin censura de las propias mujeres que se convierten en patriarcas y jueces con faldas de su mismo género.
 
Involución silenciosa.  Si bien las feministas han logrado a favor de todas, avanzar en aspectos sociales y laborales a favor de la mujer, sin aún lograr en muchos contextos la anhelada equidad de género.
 
Me he preguntado muchas veces por qué en temas que le son propios a las mujeres, que tienen que ver con sus procesos exclusivos sexuales femeninos como amamantar y parir no han levantado bandera alguna?
 
¿Llevan acaso el patriarcado impreso en su psiquis y en su cuerpo que duele verse plenas, orgásmicas y gozosas entregando de sí leche y vida?
 
¿La represión de la sexualidad como expone Calsida Rodrigañez ha satanizado sus tetas y sus úteros poniéndose al servicio del patriarcado mismo contra el que luchan, invisibilizando que en esa función - de libre albedrio - se gesta, se pare y se cría el mundo antipatriarcal que tanto desean?
 
¿Es involucionar gozarse a plenitud el rol de madre si así se desea y es evolucionar no serlo para ponernos a tope a ocupar roles productivos al servicio de los dueños del poder?
 
 ¿Es involucionar quedarse en casa conscientemente al cuidado de los hijos/as en la primera infancia y es evolucionar no amamantar, llevarlos a guarderías tempranamente, secar rápido tetas y úteros que destilan para irse a producir para llenar las bolsas del capitalismo y el consumismo compulsivo que nos apresa?
 
Para mi, como mujer, madre y profesional, la revolución feminista que anhelo es la que respete los roles que cada mujer desee ocupar de manera libre, consciente y empoderada. Al tiempo que sea respaldada por los grupos de mujeres en general.

Que se concilie la maternidad con el trabajo, sin que el uno excluya al otro para la que quiera. Pues es innegable que las que parimos deseando hijos también sufrimos al dejarlos en casa tan pequeños a costa de nuestros roles ocupacionales que desconocen como palpitan las tetas y como gime el corazón tras el teléfono al preguntarle a la empleada doméstica o al marido si éste comparte el cuidado: ¿Cómo está nuestro bebé?
 
 
 

Debe ser una lucha feminista lograr políticas públicas de respeto a las que se hacen madres por deseo o aceptación. Por licencias de maternidad más dignas, por partos libres y respetados. Debe ser una lucha feminista conciliar los derechos de las mujeres con los derechos de los recién nacidos.  Por mayor implicación de padres en el cuidado de los hijos/as desde la educación, etc.  
 
El deseo de ser madre no se debe coartar. Escucho con frecuencia la frase  "si te vuelves madre lo pierdes todo"   como si fuese un pecado en estos tiempos. Debemos centrar esfuerzos por educar sin idealizaciones promoviendo la sexualidad responsable, libre de tabúes y el marketing de miedo.

En algo me acerco al pensamiento de  Florence Thomas y es que ser padre y ser madre tiene un precio.

Pero para mi entender, el precio de ser padre y madre es dejar el egocentrismo a un lado para darse por muchos años a un nuevo ser dependiente de cuidados y atención. Y para ello es necesario que todos y todas reconozcamos cuáles son las necesidades psicobiológicas de los recién nacidos. Esto si tiene sentido. Generar CUIDADANIA DESDE LAS AULAS tanto en hombres como en mujeres.
 
Si decides ser madre y padre debes estar lo suficientemente maduro por dentro y haber cuidado primero de ti para dar ahora a tu fruto. Y si no estás listo, toda prevención coherente y responsable es necesaria para prevenir abortos como anticoncepción.

Es un as patriarcal estructural la represión de la sexualidad femenina y la desvalorización de la maternidad, con ello queda presa y vulnerable la humanidad por la herida del abandono, el miedo, el desamor y la búsqueda constante de aceptación.
 
Sobre las mujeres que roban bebes considero que  no es el deseo de ser madres a cualquier precio y todo ese discurso contra la maternidad y la exclusión de esta parte de la sexualidad femenina la que debe iluminar tal comprensión.

Quienes roban bebés, etc... son seres humanos que temen ser abandonados o rechazados y buscan aceptación, reconocimiento, valía y atención ... esa precisa atención que les robo el patriarcado al secuestrar a su cuidadora principal: la madre y le privo del afecto seguro en la primera infancia.
 
Ay feminismo como dueles! Ay feminismo como te autoengañas! Quien pelea contra su útero está más cerca del patriarcado que lejos de él.



Liliana Castro Morato
Psicóloga en Servicios Profesionales para la Salud Primal  y el Bienestar Humano
Contacto: 3007253852