Desde el descarte has asumido toda la carga mental materna, ese esfuerzo cognitivo y emocional cotidiano para responder todas las tareas del hogar, las demandas económicas de mantenimiento de la casa y el cuidado y acompañamiento de tus hijos, además de lidiar con tus luchas internas y responsabilidades.
Modus operandi desde su trono narcisista.
- La campaña de difamación es una de las expresiones de la violencia psicológica y emocional que ejercen los narcisistas sobre sus exparejas presentandose como la víctima o la persona razonable. Aunque al comienzo del descarte podrá publicar en sus redes sociales mensajes de amor hacia tí y hacia tus hijos para cuidar su fachada de hombre y padre amoroso y comprometido; como mencione anteriormente cuando se da cuenta que ya no puede ejercer control sobre ti cambiará su discurso ante terceros y puede decir que fuiste tu la que lo echó de la casa, le fuiste infiel, no les dejas ver a tus hijos o incluso que la narcisista eres tu!!
- El silencio punitivo y contacto cero ante cualquier llamado de corresponsabilidad, no atenderá tus llamadas o correos electrónicos ante solicitudes de urgencia por alquna calamidad o situación de salud o comportamental de tus hijos. El silencio punitivo como una extensión de la ley del hielo que aplicaba durante la convivencia marital. Con el paso de los días, meses y años comprenderas que para el narcisista, los hijos no son un fin en sí mismos para ser amados, criados y desarrollados; sino un recurso más dentro de su red de "suministro narcisista". El nunca los amo como tampoco te amo a tí, porque simplemente no sabe amar.
- El sabotaje de la crianza es otra de las formas de violencia y abuso narcisista sobre su expareja quien además de no visitar a los hijos ni atender a llamados de corresponsabilidad se asegura que éstos sean fuente de combustible para castigar a la madre. Este sabotaje generalmente se disfraza de "preocupación o interés" en los hijos, pero su objetivo es minar la autoridad de la madre y generar caos.
El narcisista no se con-mueve ante las circunstancias cotidianas de la crianza pero critica y menosprecia las posturas y decisiones de la madre frente a los hijos creando o ampliando una brecha entre ellos. Autoriza o patrocina conductas o eventos en donde la madre no esta de acuerdo, en ocasiones poniendo en peligro su integridad sabiendo que es la madre la que deberá correr a solucionar lo que él provocó desde su trono.
Otra forma de sabotaje es la proyección de la culpa, pues si algo sale mal con los hijos (mal comportamiento, situaciones de salud mental o bajo rendimiento escolar) siempre culpará a la madre, negandose a asumir cualquier responsabilildad. .
- Crean lazos de codependencia con los hijos a través de sus comunicaciones telefónicas o de whatsapp haciendoles sentir que deben "cuidar" de él, que esta solo, que él es la víctima y que ellos son los únicos que lo entienden generando una carga emocional inapropiada.
- La violencia económica es otra de las formas de violencia más comunes de los narcisistas con sus exparejas. Sabemos que a pesar de una posible cuota alimentaria, la crianza, cuidado y acompañamiento de los hijos no se reduce solo a un pago económico mensual dada la afectación en el ejercicio de igualdad de oportunidades para la madre que queda con la custodia de los hijos. Es propio de los narcisistas desatender cualquier solicitud complementaria olvidando que hay necesidades más alla de vivienda, alimentación, educación, ropa, recreación y salud. También pueden difamar de la madre diciendole a los hijos que malgasta la plata en placeres u otras relaciones amorosas.
Sin duda desde su trono el narcisista tratará de imponer una carga mental materna mayor. Es de valientes atender el daño emocional de los hijos, arroparles cotidianamente cuidando y solventando sus necesidades al tiempo que debes manejar las propias heridas y sanar el trauma que te causó haber convivido y procreado con un narcisista.










