miércoles, 6 de febrero de 2013

ACOMPAÑAR A LA MADRE QUE NACE...

 
Barbara Katz escribe con sabiduria en su página que: "El nacimiento no se trata solo de traer bebes al mundo. El nacimiento se trata de  hacer a las futuras madres, mujeres fuertes, competentes y capacitadas que confíen en si mismas y conozcan su fuerza interior."

 
 
Dispuesta como profesional de Psicología para sembrar salud y bienestar  en cada mujer que decide emprender el camino de la maternidad, en cada madre que nace y crece con el crío desde su vientre, en cada vínculo que se teje desde el útero, la primera mirada  y el primer contacto con el recién nacido.

Cada mujer y/o familia gestante que busca de mis servicios profesionales; encuentra un espacio familiarSiente para su encuentro consigo misma y su reconocimiento como mujer que sabe y puede.

Una tarea de a una en una,  la posibilidad de tejer en cada vínculo,  una oportunidad para  rehacer y recrear el mundo y sus relaciones. Sembrando empatía y generosidad desde el primer latido desde el primer respiro...
 
 
Pero.... ¿Cómo tejer hilos para un amor nuevo sobre una historia de vida llena de matices?
 

 

Cavilo en ello profundamente:
 
En mi labor de acompañamiento  preparo el telar con absoluta devoción al aceptar acompañar a una mujer en su camino para ser madre...   pero el tiempo se hace poco cuando de sorpresa te devienes madre y buscas acompañamiento pensando solo en el "dolor de parto".
 
Es necesario "despertar conciencia" en muchas de nosotras, en el sistema de salud  y en general sobre la maternidad y con ella; lo que llamo hoy, la sexualidad maternal y su impacto en el bienestar humano.
 
Mucho más que aliviar el dolor de parto, el acompañamiento integra espacios de catarsis y comprensión de emociones. Busca un espacio de autoconocimiento y empoderamiento para vivir una experiencia sin miedo, gozosa, libre...
 

 
¿Preparar o acompañar?
 
Me encanta y coincido con las letras de Michel Odent cuando afirma en su libro El bebé es un mamífero:
 
"Los franceses son responsables de los extravios más significativos. Asi pués, Lamaze, obstetra francés, padre de la psicoprofilaxis occidental, decía y escribia que una mujer debe aprender a dar a luz igual que aprende a hablar, a leer o a nadar. Estas indicaciones han despistado a todo el mundo, y con el tiempo han abocado a la crisis. Las palabras del obstetra americano Bradley demuestran la amplitud del punto muerto: - imaginen - escribía - que  una mujer  se entere con un preaviso de nueve meses de que va a ser arrojada al agua. Apuesto que utilizará ese intervalo para aprender a nadar. Asi ha sido como generaciones de mujeres gestantes han sido preparadas para el parto. La interpretación del proceso de parto como un proceso involuntario que pone en marcha las estructuras ancestrales, primitivas, mamarias del cerebro supone rechazar la idea aceptad de que una mujer pueda aprender a parir. Esta interpretación permite incluso comprender que no se puede ayudar activamente a una mujer a parir. No se puede ayudar en un proceso involuntario. Solamente se puede evitar perturbarla demasiado."
 
En tal sentido, acuñaria: ¿cómo enseñar, entrenar o condicionar los estornudos?!!!
  
 
 
 
Gracias por estar aqui y cavilar conmigo: 

Liliana Castro Morato
Servicios Profesionales para la Salud Primal  y el Bienestar Humano
Página web: http://saludprimalybienesta.wix.com/servicios
Contacto: 3007253852 / Bucaramanga

lunes, 4 de febrero de 2013

LOS GRANDES DESAFIOS DE LA MATERNIDAD Y LA PATERNIDAD SON LOS INVISIBLES

Imagen de Katie m. Berggren.

Ser un padre o una madre competente no es sinónimo de ser "buena madre" o "buen padre".  No existe la maternidad y la paternidad "perfecta" y cuánto más lejos estemos de aquellas idealizaciones que tarde o temprano nos estrellan de un tirón con la experiencia parental, estaremos más "salvados" de cargas y culpas para asi fluir en la consolidación de nuevos vinculos desde la consciencia de nuestras fortalezas pero también de nuestras limitaciones y desafios anclados en la propia historia de vida.
 
La imagén compartida  de Katie M. Berggren esta acompañada de una cavilación que ciertamente nos invita a pensarnos para la maternidad y la paternidad.  Una "preparación" que debiera iniciarse aún antes de la concepción misma de los hijos e hijas pues es un rol que no debe ser elegido por el destino ni los impulsos del aparato reproductor. 
 
Con este mensaje para pensarnos como padres y madres les invito a seguir mi página de servicios profesionales y cavilaciones  en Facebook "Salud Primal y Bienestar Humano"  
 
Buen Febrero para todos y todas!!!

Con muchos desafios invisibles para reconocer y fluir mejor. Sigue este blog y/o la página en Facebook, hablaremos pronto de ellos.
 
ψ Liliana ψ
 
  
 
 
 

martes, 29 de enero de 2013

MAS ALLA DE LA OXITOCINA...

Es verdad, la oxitocina es una hormona y neurotransmisor maravilloso; bien lo ha expuesto Michel Odent en su libro La Cientificación del amor y en El Nacimiento en la Era de Plástico: una mujer que acaba  de parir fisiológica y naturalmente (no ubico aquí los partos de la actualidad donde esta oxitocina natural se esconde dado el mal trato institucional y el intervencionismo) está impregnada de oxitocina, lo que ayuda a favorecer vinculaciones protectoras.
 
Aún así, no es la hormona en si misma la que nos induce a expresar el amor evidenciado en la atención y cuidado de los hijos/as al nacer (sostener, amamantar, responder a sus demandas, etc.) y durante su primera infancia +++
 
 Más allá de la oxitocina (cuyo valor es altamente estimado), los vínculos afectivos requieren valentía y consciencia para su fluir libre y sobre todo, saludable para sus protagonistas.
 
Cuando un hombre y una mujer  nacen padre y madre, especialmente la madre coloca a prueba de manera súbita y en alta demanda todos sus recursos psíquicos.
 
De ahí que la oxitocina y otros neurotransmisores no podrán por si mismos contener la historia de vida de la madre y transformarla en apego y amor por simple reacción hormonal o  bioquímica.... el hacer de la paternidad y la maternidad no es tan sencillo. Bajo este rol yace un complejo psicodinámico que como una falla geológica, metáfora de la vida humana;  se mueve permanentemente pero en este momento crucial:  tiembla!! 
 
Tal comprensión psicodinámica es única para cada mujer que nace madre.
 
Me parece muy importante por ello, como lo escribí en una cavilación tiempo atrás; más alla de los baby shower es ineludible preparar la casa emocional que sostendrá a un nuevo ser que se gesta, pare y nace; y como dice Boris Cyrulnik no escapará de la historia de vida de sus progenitores. 
 
Por estos días, tras la triste noticia del bebé en Lorica, Cordoba cuya madre expone que su bebé de 5 meses camina, se esconde, ríe a carcajadas mientras incendia su casa  y alude supuesta "posesión demoniaca"... concluyo esta entrada cavilando sobre la importancia de sostener emocionalmente a las gestantes y mujeres en puerperio.
 
Continuar sembrando en pro de la salud emocional, en pro de gestaciones conscientes, deseadas, gozosas y aceptadas.  Favorecer sin disculpas partos amorosos, respetados y dignos (yo ya firmé y tu?) ; sostener a madres y a niñxs en su primera infancia.
 
La maternidad remueve tantas sombras y demonios que cuando no somos capaces de verlos y mirarles a la cara para renombrarlos; huimos o "endemoniamos" a los niños y las niñas.
 
Desde mi rincón de cavilaciones en Floridablanca y mi ocupación como Psicóloga en SERVICIOS PROFESIONALES PARA LA SALUD PRIMAL Y EL BIENESTAR HUMANO, sumo mi grano de acción por ello.


  

sábado, 26 de enero de 2013

IN-COMPLETUD


Que hay un vacío en tu corazón, una sensación de que falta algo en tu vida y que debes llenar con esto u aquello;
 
es un discurso que nos mueve, que nos hace creer que estamos mal por ello y que siempre nos lleva sutilmente al sometimiento de "quien mande"  que  al final tendrá la solución para llenarnos con sus bienes, productos,  servicios y dádivas.
 
Una sensación naturalmente humana que lejos de ser patológica, anormal o pecaminosa es una condición que nos invita a avanzar resilientemente hacia el autoconocimiento,  al encuentro con la propia historia, la aceptación, el disfrute y el sentido de lo gratuito e incondicional: la dignidad misma del ser humano.

Un valía incondicional que se violenta, se arrebata o se pasa inadvertida en este mundo cada día más artificial. 
 
Pero tal " pieza faltante" esta justa, plena y a la medida dentro de nosotros mismos.
 
 
No obstante, condicionados por la fuerza de la cultura, la crianza, la educación y el estilo de "quien manda" en esta sociedad patriarcal;  tal búsqueda rara vez la hacemos allí, andamos desconectados y la incompletud parece avergonzarnos.
 
Avanzamos sin consciencia  en búsquedas externas, terrestres o divinas y de alta cuantía económica la mayoría de las veces, con el afán de sentirnos y mostrarnos aberrantemente perfectos, buenos, libre de "pecado", exaltados, reconocidos y pertenecidos. 
 
Llenos de  discursos alejados de la verdad interior, con cuerpos fabricados y estilizados a fuerza de bisturí, spa y otros artilugios; rodeados de objetos que se han hecho necesarios a fuerza de esta sociedad industrial que cambia rápidamente de vitrinas y mostradores dejando en deuso lo que apenas adquirimos sin aún pagarlo, vendidos obviamente por "quien mande" alejándonos cada día de la felicidad instante y del goce u aceptación de quien somos en realidad: seres humanos que necesitan recrearse y amarse a si mismos para darse al otro y compartir.
 
Pero todo es un caos... pues buscamos la completud en el otro, en el afuera y egocéntricamente perdidos somos manipulados en nuestro afán de completud y felicidad perdiendo la esencia de la vida cada minuto en lo sencillo y lo grandioso de la  intimidad.  
 
Recuerda que en este blog, todas las cavilaciones son imperfectas, incompletas, mías y sin punto final.  
 

viernes, 25 de enero de 2013

EL NIÑO DESAMPARADO NO ESCUCHA SU LLANTO

Todo sufrimiento sucumbe en el ático pues si no el dolor permanente en la consciencia nos ahogaria ineludiblemente.

Hay tantos áticos como maneras de evitar el sufrimiento que nos causa sentirnos abandonados, desamparados, rechazados, no pertenecidos, desvalorados, etc.
 
Y luego de enviarlo a ese disociado lugar, cubierto de una fina y costosa cortina o tapete de la más alta calidad,  seguimos transitando solo las habitaciones de la casa que nos den su cálido confort aunque este sea aparente.

¿Pero que nos hace mirar hacia ese oscuro lugar donde esta lo que nos duele?
 
 ¿Acaso descubrir que no hay autoengaño que ilumine autenticamente una vida llena de máscaras y música de fiesta?
 
o ¿sentir que la melodía no acompaña el movimiento del propio cuerpo?

La mayoria de niños/as desamparados, abandonados o heridos que yacen escondidos en los cuerpos de adultos no escuchan su llanto,

este se ahoga trás el trabajo,  el hacer cotidiano, el consumismo compulsivo, los argumentos racionales, las búsquedas misticas o religiosas  y otros artilugios de la vida que nos alejan de intimar con nosotros mismos. Colocando otros nombres a la verdadera queja interior que ineludiblemente se refleja en nuestro cuerpo, que como decía la gran Alice Miller: "NO MIENTE"

Pero solo cuando logremos dedicar el tiempo necesario al niño/a desamparado dentro de si y le pregúntemos ¿por qué lloras? y atentos a su sentir nos conectemos con él... comprenderemos, fluiremos, creceremos,  viviremos...