sábado, 27 de agosto de 2011

SER MAMA CONSCIENTE

A mis hijos, especialmente a David Esteban quien hoy cumple sus 11 años. Con la responsabilidad y libertad que me regala el amor que siento por ti. Gracias por enseñarme a ser mejor persona.

María Covadonga Mora del blog  Criando Amando ha compartido con Ileanna, Jesusa, Madre Pikler y conmigo este premio.

Tan halagador como confrontador esta mención, pues esto de Ser Mamá Consciente más que un lindo titulo, consiste en ese vivir diario con los ojos abiertos para mirar dentro, e identificar lo grato, lo doloroso y lo oculto de nuestra historia.

Es despertar, ver-te adentro, y actuar con la coherencia que marca ahora los latidos de tu corazón; ese que has descubierto no es solo el rojo resplandeciente del amor, sino el amarillo naranja del enojo, el negro del rencor y odio, el gris de la tristeza y la melancolía, el rosa de la ilusión y la fantasía, el azul del cielo que no alcanzas, el café de la tierra que pisas junto a otros, y el color del miedo que no te deja avanzar.

Carl Roger exponía:  "Me doy cuenta que si fuera estable, prudente y estático; viviría en la muerte. Por consiguiente,  acepto la confusión, la incertidumbre, el miedo y los altibajos emocionales, porque ése es el precio que estoy dispuesto a pagar por una vida fluída, perpleja y excitante."

Y en ese punto se requiere gran valentía,  porque es sabio reconocer las trabas que nos impiden avanzar, o el -por qué -y para qué- de actitudes y conductas que interfieren el fluir natural y sano del amor.

Si nos acobardamos y establemente vivimos la cotidianidad en la oscuridad que nos supone reprimir, ignorar, evadir, disociar, transformar por lo contrario estos sentimientos y emociones ocultas que guian sin remedio nuestro caminar. Son precisamente los hijos e hijas los que pagan con nosotras tal cobardía.

Dime ahora ¿Cúal es el precio?
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